Tipos de Hosting para tu Página Web y Cuál Elegir

Distintos tipos de hosting y alojamiento web

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¿Qué servicio de alojamiento web debo elegir?

Guía rápida de los diferentes tipos de hosting.

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Has registrado tu empresa, elegido el nombre de tu dominio, conseguido un nuevo diseño para tu página web y estás casi preparado para empezar, pero necesitas un hogar para tu nueva y flamante página web. De repente, te encuentras frente una gran cantidad de opciones en términos de alojamiento web.

Así pues, ¿cuál es el problema?, ¿necesitas un alojamiento compartido o un VPS?, ¿qué ocurre si eres un diseñador web o un desarrollador, y estás buscando un alojamiento para las páginas web de tus clientes?, ¿cuál es la mejor opción para ti?

En realidad es muy sencillo, como vamos a explicar a continuación.

Alojamiento compartido

En primer lugar, tenemos el alojamiento compartido. Si acabas de empezar, tu presencia en internet es mínima o quizás te gustaría construir tu propia página web, este tipo de alojamiento es todo lo que necesitas.

Siendo de bajo coste, rápido de instalar y relativamente fácil de administrar, no es de extrañar que el alojamiento compartido sea el tipo más popular de alojamiento con diferencia. Por compartido, lo que queremos decir es que te encuentras alojado en un servidor con nuestros clientes que ha sido específicamente diseñado para este propósito.

El alojamiento compartido es perfecto si tienes una empresa pequeña o eres un usuario doméstico. Contiene todas las características que necesitas. Tendrás tu espacio en la web, cuentas de correo electrónico, una herramienta para construir páginas web, bases de datos, aplicaciones gratuitas (como herramientas para administrar blogs y carritos de compra) y un panel de control para gestionarlo todo, así como una gran cantidad de características útiles, que van desde las más simples hasta las más avanzadas.

Si no estás seguro acerca del tipo de alojamiento que debes escoger, el alojamiento compartido probablemente sea el mejor punto de partida.

Hay algunos aspectos que tienes que tener en cuenta a la hora de elegir a tu proveedor de alojamiento.

En primer lugar, el tipo de infraestructura en la que vas a estar alojado. Esto incluye el centro de datos y los servidores. Nosotros, en Merkaweb, hemos emplazado nuestros servidores en un edificio previsto para este propósito, en las instalaciones de vanguardia para centros de datos en Londres. Tiene una conectividad excelente con múltiples proveedores de fibra, así como los mayores niveles de seguridad física y resistencia que te podrías encontrar de un centro de datos de nivel 3.

A continuación están los propios servidores. Necesitas asegurarte de que los servidores en los que estás alojado sean rápidos, seguros y resistentes. Los servidores compartidos de Merkaweb utilizan procesadores Dual Intel y solo usan discos duros intercambiables en caliente 10K SAS Enterprise con una configuración RAID 10. Sin introducirnos en aspectos más técnicos, esto significa que los discos duros son altamente fiables, los datos son almacenados en varios de los discos (RAID 10), y si hay algún problema con uno de los equipos de hardware podremos eliminarlo y sustituirlo sin causar ninguna parada (intercambio en caliente).

Alojamiento compartido SSD

Lo único que tienes que considerar en relación con la elección de tu alojamiento compartido es la velocidad de carga de tu página web. A día de hoy, la velocidad de carga de las páginas se está convirtiendo en algo muy importante debido a dos razones importantes.

En primer lugar, la experiencia del usuario. Si alguna vez has estado navegando por una página web con la finalidad de hacer una compra, entonces sabrás lo molesto que resulta cuando las páginas cargan muy despacio. ¿Cuál es la reacción típica? Presionar “retroceder” y buscar una página web más rápida.

Esto es especialmente importante en el caso de las páginas web de comercio electrónico. Si vendes online y tienes una página web lenta es muy probable que vendas menos. El término técnico es “abandono del carro de la compra”, pero con independencia del nombre, el resultado es que se vende menos.

Esto no ha pasado desapercibido para las personas inteligentes de Google. Ellos saben que las páginas web lentas ofrecen un nivel más bajo de satisfacción al cliente. Ellos realizan millones de mediciones cada día y saben cuál es el rendimiento de tu página. Su trabajo consiste en proporcionar la mejor experiencia a los usuarios que utilicen su herramienta de búsqueda. Simplemente, si tu página web es lenta, entonces promoverán a otros sitios sobre el tuyo en sus rankings.

Google juega con sus cartas ocultas y no tienen por costumbre publicar el modo de funcionamiento de sus algoritmos. Por este motivo, cuando declaran que la velocidad de carga de una página es un factor determinante del ranking, entonces está muy claro: acelera o vende menos.

Un modo de darle un buen impulso a tu página es elegir un alojamiento SSD. SSD son las siglas en inglés de las unidades de estado sólido. La diferencia entre los discos duros tradicionales y los SSD se podría comparar a la diferencia entre los motores de vapor y los motores a reacción.

Mientras que los discos duros tradicionales son equipos mecánicos que funcionan son el movimiento de partes (discos giratorios de datos y grupos de datos), los SSD poseen componentes electrónicos y sus partes no se mueven. Aparte de que son mucho más fiables debido a la ausencia de partes móviles, ofrecen un cambio de paradigma en cuanto al rendimiento.

Sin adentrarnos mucho en la jerga técnica, podríamos decir que el rendimiento de los discos duros se mide por el cálculo de la velocidad a la cual los datos pueden ser recuperados (leer) o transferidos a (escribir) en los discos duros. Esto se llama velocidad de lectura y de escritura de los discos y se mide en IOPS (entradas y salidas por segundo).

Los discos duros tradicionales se veían limitados por los movimientos mecánicos de los discos y grupos de datos. Si bien esta tecnología aún se podría considerar bastante rápida y resistente estos días, es fundamentalmente la misma que se viene utilizando desde los primeros tiempos del procesamiento de datos allá por los sesenta y en los setenta.

Los discos duros tradicionales tienen velocidades diferentes de rotación de discos que se determinan por el IOPS. Hoy en día los tipos más frecuentes de discos son los de 7,2 K, 10K y 15K. No te preocupes demasiado por estas cifras, lo básico es saber que la “K” se refiere al número de veces que rotan por minuto (7,2K = 7.200, 10K = 10.000 and 15K = 15.000).

Por lo tanto, con estos datos vemos que el rendimiento IOPS va de los 80 IOPS de un disco duro de 7,2K hasta los 160 o 180 IOPS de los discos duros de 15K.

Ahora, vamos a echar un vistazo a un SSD para comparar. Puedes conseguir fácilmente desde los 4.000 IOPS de la gama más baja hasta 75.000 IOPS y no, no se trata de un error tipográfico, se trata de setentaicinco mil IOPS. Es increíble, ¿no? Un salto en el rendimiento de centenares de veces.

El alojamiento SSD es el futuro gracias a estos aspectos y además tiene una gran cantidad de ventajas adicionales como sus credenciales ecológicas y su fiabilidad, lo que daría para desarrollar otro tema completo.

Alojamiento SSD – Una opción Premium

Quizás te hayas dado cuenta de que el alojamiento SSD es ligeramente más caro que el que se basa en un disco duro tradicional. En el momento de la creación de este artículo (noviembre de 2015), esto se debió básicamente a a) el coste por GB de los discos SSD frente a los discos tradicionales y b) la capacidad de los propios discos.

Veamos un ejemplo. Mientras que no es infrecuente que los discos duros de 7,2 SATA vengan con una configuración de 3 TB o más (hay hasta discos de 8 TB y 8,9 cm. disponibles), los SSDs raramente llegan a 750 GB.

La razón por la cual esto es un problema es bastante sencilla cuando entiendes la economía del alojamiento. Vamos a analizar un servidor de alojamiento típico de 2U (2U es tan solo la medida de la altura del chasis del servidor) y asumamos que todo lo que tiene es dual, es decir los procesadores, tarjetas de red, fuentes de alimentación, etc. y unos espacios para discos duros de 20 x 8,9 cm. Si el alojamiento estuviera enfocado principalmente en la maximización el espacio del disco, entontes quizás usaría discos duros de 8 x 3 TB que proporcionarían 24 TB de “puro” espacio de disco antes de aplicar RAID o cualquier otra participación.

Debemos puntualizar que esta no es una configuración que nosotros usaríamos en Merkaweb para alojamientos compartidos. Nosotros utilizamos discos duros de 10 K con una capacidad más pequeña para asegurarnos de que el nivel de discordia sea más bajo, es decir, que haya menos clientes de alojamiento compartido por servidor.

Pero volvamos a nuestro ejemplo; si ahora aplicamos lo mismo a la opción SSD y asumimos que utilizamos ocho de los discos duros de 750 GB, nuestro espacio en el disco duro “puro” antes de aplicar RAID o cualquier otra partición será de 6 TB (p.ej. 8 x 750 GB).

Así pues, a través de este ejemplo podemos ver que el SSD ofrece una cuarta parte de la capacidad para la misma huella. Esto significa que aparte del coste superior de los discos para SSD en base a GBs, sería necesario realizar una inversión en hardware inicial cuatro veces superior para los mismos servidores incluyendo la CPU, RAM, etc.

Pero aquí no acaba el asunto. Los servidores ocupan un espacio en el rack y hay unos costes continuos en relación con la energía, el mantenimiento, etc. Con el paso del tiempo la opción SSD es mucho más cara para el alojamiento.

Por supuesto, no vivimos en un mundo estático y si aplicamos la ley de Moore con el transcurso del tiempo podemos esperar que la capacidad de los SSD aumente mientras que el coste por GB se reduzca.

A pesar de todo esto, el alojamiento es el punto clave en términos de rendimiento. Por supuesto hay muchas otras formas de acelerar una página web como optimizar el código, pero la cuestión principal es que si quieres una página web rápida, entonces los SSD te ofrecen una vía rápida y de bajo coste para conseguirlo.

Revender alojamiento

Bien, sobre revender alojamiento.

A día de hoy, si eres un diseñador web, un desarrollador o cualquier otro tipo de profesional de internet, revender alojamiento puede ser una opción interesante para ti.

Un paquete de alojamiento para reventa te permitiría convertirte en una mini empresa de alojamiento para ofrecer este servicio a tus clientes y generar unos ingresos para tu empresa valiosos y recurrentes.

Esto funciona mediante la asignación de un gran volumen de recursos para servidor (p.ej. espacio en disco y ancho de banda) que podrás revender a tus clientes. Tendrás un área para el control de la administración (utilizamos cPanel/WHM) desde la cual podrás administrar las cuentas de todos tus clientes (crear, modificar, borrar, etc.) y tus clientes tendrán su propio acceso al panel de control (cpanel) donde podrán gestionar todos los asuntos  relativos a sus cuentas.

En realidad, muchos revendedores se encuentran con que los clientes en la práctica solo utilizan un pequeño porcentaje de las características de cPanel y estas se suelen referir a aspectos como la configuración de cuentas de correo electrónico, etc…

La ventaja real de esto para ti como revendedor es que al darle a tus clientes un panel sin control de la marca, estás permitiendo que tomen el control de su hosting. De esa manera no necesitarán contactar contigo si quieren crear cuentas de correo electrónico o restablecer una contraseña. cPanel es bastante intuitivo y fácil de usar por lo que la mayoría de tus clientes podrán manejarlo.

Si estás construyendo o gestionando páginas web para clientes que no necesiten ninguna configuración o programa fuera de lo común, entonces revender hosting es ideal para ti. Siempre y cuando te mantengas dentro del espacio del disco y el ancho de banda de tu cuenta, se podría decir que es una opción realmente atractiva.

Por supuesto, así como tu negocio vaya creciendo y te encuentres con que necesitas más recursos, entonces hay una vía natural para que actualices a un Servidor Virtual Privado o VPS. Llegaremos a eso en un instante.

Como diseñador web o desarrollador te podría interesar ofrecerles a tus clientes tantas funciones como sean posibles para sus páginas web. Estas podrían ser un carrito de la compra o un sistema de gestión del contenido (CMS) como WordPress o Joomla. Uno de los aspectos más destacados de ser un revendedor es que podrás instalar todas estas aplicaciones muy rápidamente utilizando la función Softaculous de cPanel. De esta manera obtendrás muchas mejoras y unos servicios con valor añadido que podrás utilizar para hacer crecer tu empresa.

Una ventaja definitiva de revender hosting es que es muy rentable y no implica un gran ciclo de aprendizaje. Nosotros (Merkaweb), como empresa de alojamiento, nos aseguraremos de que los servidores en los que se alojen tus clientes sean seguros y estén actualizados. Básicamente nosotros llevaremos a cabo todas las tareas de administración como actualizar el núcleo, y otras configuraciones clave de los programas que sean necesarias para garantizar que el servidor sea seguro y esté protegido y actualizado.

Esta es una consideración importante ya que, una vez que te traslades a un VPS, esta será tu responsabilidad, tanto si lo haces tú mismo como si pagas a alguien para que lo haga en tu nombre. Si bien esto no cuesta mucho, es algo que hay que tener en cuenta.

Otro aspecto para considerar si eres un diseñador o un desarrollador es la configuración que necesitas. Digamos que estás construyendo un sitio web que requiera una versión particular de PHP. Podría ser que fuera la versión más reciente, por ejemplo. Con tu cuenta de revendedor quedas limitado a la configuración de programas que la empresa de alojamiento considere más estable y esté dispuesta a apoyar.

Por eso vamos a suponer que tú quisieras gestionar una aplicación en particular que estuviese regida por la versión x de PHP, y que tu empresa de alojamiento no la soportara en sus servidores compartidos. En este caso necesitarías optar por un VPS que permite una configuración personalizada. En última instancia es tu cliente quien necesita ese nivel de configuración, por lo que es un coste que deberías transmitirle y además ser capaz de justificarlo no solo en términos de funcionalidad, sino también del rendimiento que obtendrían con un VPS.

También podrías encontrarte con que hay algunas restricciones en tu cuenta de revendedor por motivos seguridad. En particular, muchos desarrolladores que necesitarían un acceso SSH se podrían encontrar con que este no está permitido en alojamientos compartidos o revendidos por razones de seguridad. Una vez más, para estos casos un VPS podría ser una opción mejor.

Servidores virtuales privados (VPS)

Hemos mencionado varias veces los VPS, por lo que ha llegado el momento de prestarles atención.

Básicamente, un servidor virtual privado es la configuración que sigue a una cuenta de revendedor. Ofrece mucha más flexibilidad y adaptabilidad que una cuenta de alojamiento compartido o de revendedor.

El modo en el que funciona consiste en la división de un servidor dedicado físico (o a una infraestructura en la nube) en servidores “lógicos”, cada uno de los cuales tiene su propio sistema operativo y está completamente separado de los otros. Por lo tanto, el término “virtual” proviene del hecho de que, aunque existen como servidores con un software independiente, están alojados en el mismo servidor físico o infraestructura. Mientras que puedes señalar y tocar un servidor dedicado, no puedes hacer lo mismo con un VPS.

Hay una larga serie de medios a través de los cuales que se puede alcanzar la virtualización, pero estas ya quedarían fuera del ámbito de este  artículo; basta con decir que los métodos principales son los siguientes:

Hipervisor – una instalación donde múltiples sistemas operativos comparten un único hardware de alojamiento.

Contenedores – La virtualización tiene lugar dentro del sistema operativo y las máquinas virtuales (contenedores) de los huéspedes aislados están situadas encima.

¡Apostamos a que estás contento de haber preguntado!

Pero, hablando en serio, con independencia de cuál sea la instalación lo importante es que podrás obtener un servidor muy poderoso, y extremadamente adaptable y flexible por una fracción del coste de un servidor dedicado.

Beneficios de un VPS

A parte de la descripción técnica de un VPS, el beneficio empresarial que tú, como cliente, obtendrás, consiste en que tendrás un servidor con recursos adaptables como CPU, RAM y espacio en disco que podrás configurar exactamente como  quieras. Podrás utilizar el sistema operativo de tu elección, así como panel de control o tipo de aplicación informática que te guste.

En resumen, estos son los aspectos más destacados:

  • Potencia a bajo coste
  • Aprovisionamiento rápido
  • Autoservicio de actualizaciones
  • Extremadamente adaptable
  • Alta disponibilidad posible con la configuración en la nube
  • Portabilidad y migración simples

 

Vamos a desarrollar estas características para que puedas ver la imagen completa.

En cuanto al balance entre potencia y costes, los VPS se llevan la palma cuando los comparamos con los servidores dedicados. Los servidores dedicados tienen sus propias y distintivas ventajas, como veremos más adelante, pero los VPS ofrecen un argumento muy convincente debido a que muchos de los costes que implica un servidor dedicado son compartidos en los VPS, por lo que el usuario final percibe el ahorro. Estamos hablando de gastos como la inversión de capital (costes del hardware), así como otros costes continuos de funcionamiento asociados al mantenimiento de los servidores, como el espacio en la estantería y el coste de la energía.

En cuanto al apartado de aprovisionamiento, un VPS puede ser configurado automáticamente en tan solo unos minutos. Esto incluye tu elección de sistema operativo y panel de control. El aprovisionamiento manual de los servidores dedicados puede tomar varias horas ya que hay que encargar el rack, los cables y la configuración del sistema operativo y del panel de control.

Pero mientras que este aprovisionamiento inicial es un evento excepcional, la capacidad para poder adaptar instantáneamente un VPS en términos de recursos cruciales como la CPU, RAM o discos duros, hace que los VPS sean intrínsecamente más adaptables que los servidores dedicados. Esto se puede conseguir en unos segundos con tan solo que tú, como cliente, presiones un botón del panel de control de tu VPS. Incluso mejor, esto significa  que podrás actualizar o bajar de nivel lo que desees de acuerdo con tus necesidades.

Ahora compara esto con el proceso de actualización de un servidor dedicado. Este requiere de una intervención física (y por lo tanto un coste), que llevará a cabo un técnico del centro de datos, así como el inevitable tiempo de parada que implica. Para ti, como cliente, esto también significa que habrá unos costes fijos en recursos sin usar como la CPU o la RAM, que no puedes dejar sin pagar solo porque no los necesites aún. Pero este no es el caso de los VPS. Con un VPS solo pagarás por lo que necesites puesto que es mucho más  flexible.

Pero esta capacidad para actualizar instantáneamente también te ofrece mucha más adaptabilidad. Con un servidor dedicado tienes la restricción del confinamiento físico del servidor que implican las ranuras de la memoria RAM, el número de CPUs, las ranuras del disco duro, las tarjetas de red, etc… Si tu VPS está configurado en la nube como los de Merkaweb, entonces esto ya no es un problema. Un servidor dedicado con 64 GB de RAM, 24 núcleos de CPU y 200 GB de espacio en el disco duro de alta disponibilidad supondría una inversión inicial significativa y continua. Pero como VPS el coste sería mucho más razonable.

VPS tradicional frente a VPS en la nube

En cuanto a la manera en la que los VPS están instalados físicamente tienes la opción de un VPS ‘tradicional’ donde un servidor físico se divide en varios VPS. La ventaja para la compañía de alojamiento consiste en que esta es una solución de bajo coste para comercializarlos y estas rebajas en el coste se repercuten al cliente.

La desventaja de este tipo de VPS es que mientras que la duplicación se puede construir dentro del servidor con el uso de componentes duales (especialmente aquellos que suelen fallar más como discos duros y fuentes de alimentación), la adaptabilidad es difícil de conseguir porque tienes la restricción de los límites físicos de los componentes del servidor (RAM, CPU y disco duro).

Además, mientras que un fallo total del servidor se puede mitigar con los componentes duplicados, una disponibilidad alta real no se puede conseguir con los VPS tradicionales por el tiempo de parada que conllevan las mejoras hardware.

Estos problemas se pueden abordar mediante una configuración para VPS en la nube (servidor en la nube) como la que usamos en Merkaweb. Esta aproximación emplea múltiples servidores configurados juntos para crear un entorno de nube donde todos los componentes del servidor colectivo se combinan. Por medio del almacenamiento de los datos en varios discos duros y varios servidores separados físicamente, y con la combinación del poder de procesamiento y la RAM, cualquier punto que falle queda esencialmente eliminado, por lo que ofrece un entorno de alta disponibilidad (HA).

Para finalizar, los VPS tienen una gran portabilidad. Con esto queremos decir que realizar la migración de un VPS a otro (asumiendo que se encuentren dentro del mismo entorno de nube/grupo) es rápido y sencillo. Los servidores dedicados conllevan un proceso más manual que toma mucho más tiempo para ser completado.

VPS no administrados frente a administrados

Por supuesto, utilizar un VPS acarrea una serie de responsabilidades en cuestión de administración de servidores. Estas incluyen:

  • Configuraciones iniciales de seguridad del servidor (asegurar el servidor)
  • Supervisión del funcionamiento
  • Actualizaciones del núcleo (Linux)
  • Comprobación de los registros
  • Copias de seguridad de refuerzo
  • Supervisión de seguridad continua y reparaciones

 

Como puedes ver, estas no son tareas que una persona con pocos o inexistentes conocimientos acerca de la administración de servidores podría realizar.

Pero no dejes que esto te desanime. Puedes simplemente optar por un VPS administrado y dejar que el equipo de soporte técnico de tu alojamiento se ocupe de estas tareas por ti. El coste es mínimo en comparación con los beneficios de tener tu VPS profesionalmente administrado, y además así sabrás que tu servidor se encuentra asegurado frente a amenazas externas.

VPS SSD

Para finalizar, antes de pasar a mirar los servidores dedicados, vale la pena que consideremos la opción de tener SSD en tu VPS.

Cuando anteriormente estábamos repasando los alojamientos compartidos SSD, vimos que los SSD ofrecían una serie de razones de peso que hacían de ellos la elección obvia para cualquiera que quisiera una página web rápida. Por su naturaleza, los VPS son mucho más rápidos que los alojamientos compartidos porque tu página web no tendrá que competir con ‘vecinos ruidosos’ por los recursos esenciales, especialmente CPU y RAM.

Pero si eres un diseñador web o programador y estás buscando el rendimiento más rápido posible, entonces un VPS SSD es la elección más clara.

Servidores dedicados

Finalmente llegamos a los servidores dedicados. Para todos aquellos que no estén familiarizados con la terminología, un servidor dedicado en un servidor físico propiedad de la compañía de alojamiento que se alquila al cliente mensualmente y que incluye espacio en el rack, conectividad de red, servicios de IP y servicios adicionales de valor añadido como apoyo ampliado. Para el cliente esto significa que no tendrá que hacer la costosa inversión inicial en el servidor.

Hasta la llegada de los VPS esta era normalmente la única manera con la cual podías asegurarte de que tenías una opción de alta potencia y segura para alojar tus páginas web o aplicaciones.

Sin embargo, como ya hemos visto, los VPS son una opción realmente atractiva por una serie de razones como velocidad de instalación, flexibilidad, adaptabilidad, alta disponibilidad, etc… Podríamos entender que de alguna manera pensaras que un servidor delicado es como un pesado dinosaurio en comparación con la opción ágil y de rápidos movimientos VPS.

Pero los servidores dedicados todavía tienen su sitio en el mercado y todavía reciben la consideración de usuarios de alto nivel. Aquí te explicamos por qué:

Más control y seguridad

Con un VPS tienes el control total sobre tu servidor virtual, pero todavía estás compartiendo una máquina física con otros varios usuarios de VPS. Con un servidor dedicado esta situación simplemente no tiene lugar porque estás en pleno control del hardware y de los programas en tu servidor.

Esto es especialmente importante desde una perspectiva de seguridad. Los expertos en seguridad tienden a pensar en términos absolutos de blanco y negro. Si es matemáticamente posible que un suceso ocurra, entonces debe ser tenido en consideración en una evaluación de riesgos. A pesar de que el riesgo de que tu VPS se vea afectado adversamente por los ‘vecinos ruidosos’ que compartan el mismo hardware es muy pequeño, si las necesidades de tu empresa exigen unos niveles de seguridad muy altos, entonces los servidores dedicados eliminarán ese riesgo de la ecuación.

Disponibilidad de recursos

Asimismo, en lo que se refiere a los recursos físicos del servidor, no los estás compartiendo con nadie más. Un servidor dedicado te da un acceso completo e ininterrumpido a todos los recursos clave como CPU, RAM y discos duros.

Personalización del Hardware

Con un VPS obtienes lo que se te da. Siempre y cuando confíes en que el alojador te proporciones una plataforma sólida como una roca, esto no debería ser un problema. Sin embargo, en algunos casos podría ser más apropiado que tú mismo pudieras definir tus requerimientos de hardware.

Vamos a considerar un ejemplo a través del cual tengas que ejecutar una aplicación que requiera de mucha grabación en discos duros. Si fueras a utilizar una configuración VPS estándar, te podrías encontrar con que los discos duros ofrecidos enseguida se congestionan. Esto podría ser un problema mayor en un entono real y se podría haber resuelto pronto con la especificación de hardware correcta.

Lo mismo aplica para las preferencias de RAID (matriz redundante de discos independientes). RAID es una forma de configurar los discos para minimizar la posibilidad de la pérdida de datos debido a un fallo en el hardware. Hay una larga serie de opciones de RAID y describirlas queda fuera del ámbito de esta publicación; basta con decir que las diferentes opciones de RAID se utilizan para diversas situaciones y dependiendo de la aplicación que se use, habrá unos beneficios para cada tipo.

La conclusión final es que si tienes la necesidad imperiosa de definir el hardward estrictamente y de tener el control, entonces un servidor dedicado es la opción correcta.

Administración de servidores

Finalmente, como con la opción VPS debes tener en cuenta la administración y la gestión del servidor. Un servidor dedicado no es una opción de ‘configúralo y olvídate’. Necesitarás mantener la seguridad, y continuar monitorizándolo y actualizándolo cuando sea necesario. Si no eres un administrador de servidores experimentado, entonces deberías considerar definitivamente tener un servidor administrado para asegurarte de que tu servidor rinda bien.

Resumen

Vamos a darle un repaso otra vez a las opciones que tienes:

  • Alojamiento compartido: ideal para páginas web que empiezan
  • Alojamiento SSD: perfecto para páginas de comercios electrónicos o blogs donde la velocidad es esencial
  • Revender: ideal para desarrolladores o profesionales de la web bajo presupuesto que no construyan sitios con muchas exigencias, páginas de comercio electrónico o sitios que tengan configuraciones personalizadas.
  • VPS: ideal para desarrolladores o profesionales de la web que necesiten adaptabilidad o personalización.
  • VPS SSD: perfectos para páginas web que requieran de adaptabilidad, personalización y un rendimiento excepcional.
  • Servidor dedicado: la elección perfecta para los casos en los que se requiera seguridad y rendimiento.

 

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