Ventajas e inconvenientes de un hosting gratuitoLo diremos de forma clara: no. Deberías usar hosting web profesional.

Ahora puede que estés pensando: “Está claro que tienen que decir eso… Son una compañía de hosting”.

Pero hay varias razones de peso que te daré aquí mismo.

Por supuesto, si estás iniciando un nuevo negocio, una de las cosas que vas a necesitar es un sitio web. Me temo que no hay otra opción. Es un peaje que hay que pagar estos días.

Y por supuesto, necesitarás espacio web en el que alojar tu sitio y en el que configurar tus direcciones de correo electrónico. Ahí es donde el hosting web entra en escena. Así que vamos a echar un vistazo a las razones que te comentaba, esperando que veas los beneficios de tener un hosting profesional para tu negocio.

Razón #1: el hosting gratuito no es gratis

El refranero está lleno de proverbios que nos pueden valer: “Nadie regala duros a cuatro pesetas”, “Nadie da nada a cambio de nada”…

Piensa en ello. ¿Por qué iba un negocio meterse en algo tan complejo y caro como configurar servidores, pagar por espacio rack, montar un equipo técnico, pagar costes mensuales permanentes como electricidad y banda ancha… para regalarlo de manera gratuita?

Por una sencilla razón.

Por que no es gratis. Es simplemente un truco para picar el anzuelo.

Tarde o temprano, te darán el golpe con costes reales. Puede que sea espacio publicitario en tu sitio web. O pop-ups que muestran anuncios sobre quién sabe qué cuando tus potenciales clientes están en tu página.

O quizá no es realmente gratis en absoluto. Puede que el espacio sea gratis, pero quizás tengas que usar su creador web de pago o pagar por el servicio mail. Pueden ser muchas cosas.

Puede incluso que insistan en usar su herramienta de creación web porque es gratis los primeros 6 meses, pero tras ello tendrás que pagar, precisamente cuando ya estás metido de lleno en el proyecto y es imposible cambiar de tecnología.

Así que comprueba bien cada pequeño detalle puesto que ningún negocio puede sobrevivir regalando sus servicios.

Razón #2: Servidores muy cargados provocan sitios web lentos

A todo el mundo le gustan los chollos, ¿no? Pero adivina qué: no eres el único.

Si eliges un hosting gratuito encontrarás pronto que te alojarán como sardinas enlatadas en un servidor que cruje por todos lados con cualquier acción.

Lo que ocurre es que los servidores son dispositivos físicos. Por supuesto que pueden emplear discos duros de 8 TB y meter ahí a los cazadores de chollos, pero más pronto que tarde eso llegará a un límite.

Te verás luchando por recursos clave como la CPU o la RAM del servidor. Y son recursos finitos, lo cual implicará que el servidor irá más lento en algún momento.

Y esa es la mala noticia para tu negocio: si hay algo que odian tus clientes, eso es un sitio web lento. Pero no solo los clientes, también Google echa el ojo a los sitios web de carga rápida y los premia en sus listas de resultados.

¿No me crees? Compruébalo tú mismo: Google ha admitido que la velocidad de carga de un sitio web es uno de sus factores de ranking. Traducción: “no nos gustan las web lentas y las penalizamos”.

Así que si quieres evitar un sitio web lento, deja a un lado el ‘hosting gratuito’.

Razón #3: tiempo de actividad pobre

Con esa cantidad de clientes apilados en un servidor junto a ti, otra consecuencia es que el tiempo de actividad será pobre. O dicho de otra manera: los periodos de inactividad o desconexión serán altos.

El tiempo de inactividad es un beso de la muerte para tu sitio web. Ocurre cuando el hardware está sobrecargado o cuando no se establecen límites de uso a cada cliente. Si alguien quiere lanzar un script cada 5 minutos, eso conlleva que la RAM empezará a colgarse y que el servidor necesitará reiniciarse en cualquier momento.

Una forma de solucionar eso es usar una herramienta como CloudLinux. Pero el problema es que cuesta dinero, algo que un hosting gratuito trata de evitar, precisamente, pues están interesados en el volumen o cantidad de servicio, no en su calidad.

O quizá no hayan invertido en la mejor tecnología para mantener el tiempo de actividad de su servidor en valores altos. Usando discos duros SAS de categoría Enterprise o conjuntos RAID con discos de intercambio en caliente podrían reemplazar componentes fallidos al vuelo sin que tu sitio web se vea perjudicado por un ‘apagón’.

Pero eso son cosas que solo ocurren en un servicio de hosting web profesional.

Razón #4: Malware

La falta de inversión se puede ver en otras áreas clave de un sitio web, como la seguridad. Si sus servidores no están protegidos, es probable que no sepan lo que se carga en sus servidores hasta que ya es demasiado tarde.

Eso significa que su reputación IP se verá perjudicada. Este término parece complicado, pero en realidad es simple. Déjame explicártelo.

Si un servidor no está protegido o monitorizado, los hackers pueden subir archivos maliciosos (Malware) para aprovecharse de sus deficiencias en seguridad.

Un tipo de Malware son los archivos de Phishing, archivos que una vez subidos al servidor empezarán a enviar montones de emails intentando engañar a la gente para que proporcionen datos personales sensibles como detalles de tarjetas de crédito o contraseñas.

Por supuesto, alguien acabará avisando del problema al responsable del hosting, pero probablemente no antes de que ese servidor sea incluido en las listas negras de los grandes proveedores de servicios de Internet.

Y cuando eso ocurre, tus emails no se recibirán bien o quizás tu sitio web sea también puesto en la lista negra de Google.

Sea como sea, tienes que alojar tu web en un servidor donde la seguridad sea una preocupación primordial y la compañía de hosting emprenda acciones para monitorizar el posible Malware, así como ser proactiva para evitar daños, en vez de actuar tarde, cuando los daños ya sea han sufrido.

Razón #5: soporte técnico malo

Si suena demasiado bien para ser verdad, lo más probable es que sea no lo sea. Si el hosting es gratuito, ¿qué tipo de soporte puedes esperar?

Quizá sea soporte a través de foros (¡buena suerte en ello!) o quizá descubras ahí el verdadero coste del hosting ‘gratuito’. Puede que ocurra que el hosting sea gratuito pero el servicio técnico sea de pago. Quizá te obliguen a llamar a un 902 cuando necesites este servicio o te hagan firmar un contrato de soporte mensual o anual.

O puede simplemente que te dejen en el limbo durantes días con la web inoperativa por una incidencia realmente básica, enviándote un mail a las 48 horas con respuestas muy ramplonas y otro tras otras 48 horas para saber si sigue habiendo incidencias.

Pero tú tienes un negocio, y el tiempo es oro. Tu tiempo es mucho más valioso que los pocos euros que puede costar un servicio de hosting profesional.

De un hosting profesional se esperan respuestas rápidas procedentes de un equipo profesional de soporte, que cuida a sus clientes y se lo demuestra con ayuda técnica las 24 horas del día a través de chat en vivo, teléfono o email.

Y si ya te has dado de alta en un hosting gratuito, revisa bien todos los términos y condiciones para abandonarlo. Si han sido opacos hasta ahora, ¿por qué iban a dejar de hacerlo? ¿Hay un periodo de cancelación o permanencia? ¿Cómo debes avisar para darte de baja? ¿Facilitan una cuenta de correo o tienes que hacer una Odisea para comunicarlo?

Tienes que comprobar todo ello porque ciertos tipos de negocios sin escrúpulos intentan engañar con la excusa de que falta un pago, aunque pienses que la baja ya se ha completado. Este tipo de engaños podría tener consecuencias en tu historial económico, así que ten cuidado.

Razón #6: falta de funcionalidades

Sobre el papel parece bueno, pero en realidad el hosting gratuito no lo es. ¿Qué crees que se puede ofrecer a cambio de nada?

Si te has propuesto poner en marcha un negocio de éxito, tu sitio web tiene que estar en un lugar central de tu estrategia de captación de nuevos clientes.

Y eso implica desarrollar numerosas funcionalidades en tu web como un blog o una versión móvil. ¿Crees que a un proveedor de hosting gratuito le importan estas cosas? La respuesta es: no.

Sus funcionalidades son muy básicas comparadas con lo que puede ofrecer un alojamiento profesional.

Razón #7: apropiación del dominio

Tu nombre de dominio es como tu local en Internet. O así debería ser.

Imagina la desagradable sorpresa que te llevas al descubrir que una de las condiciones para disfrutar de un hosting gratuito es que la compañía que registra tu nombre de dominio lo ‘conserva’ por ti.

Una de las últimas cosas que quieres es que otro propietario se quede con el nombre o con las direcciones de correo asociadas a tu empresa. Si quieres trasladarte o hacer algún cambio relacionado con tus nombres, podrían hacerte la vida imposible.

Por supuesto, hay formas de recurrir una incidencia sobre la propiedad ante las instituciones de registro, pero eso puede llevarte semanas y costarte un buen pico de dinero. Y puede incluso que no tengas ninguna garantía de ganar.

¿Por qué correr un riesgo así? Anticípate y paga en un primer momento por ello, eligiendo una compañía de hosting con reputación que no te meta en líos con el nombre de dominio.

Sinceramente, no vale la pena arriesgar.

Conclusión

El hosting gratuito es un falso ahorro. Por supuesto, Pickaweb ofrece una versión de prueba gratuita, para que puedas experimentar nuestro servicio completo, incluyendo el soporte técnico las 24 horas.

Así que antes de contratar un hosting gratuito, asegúrate de qué es lo que implica. En especial, revisa lo siguiente:

¿Te van a meter en un servidor con miles de cazadores de chollos? Eso hace que el servidor sea de bajo rendimiento e inseguro, lo que podría conllevar la inclusión en listas negras por la falta de cuidados en dicho servidor.

O quizá su tasa de tiempo de actividad es pobre y Google se ha dado cuenta de ello, afectando a tu ranking. Revista también su soporte técnico. ¿Les puedes llamar o chatear con ellos? Envíales un email y comprueba cuál es el tiempo de respuesta para hacerte una idea de lo que vendría después.

Y comprueba qué ocurre con la propiedad del nombre de dominio. No te puedes permitir el lujo de perder los derechos de tu dominio o entrar en un litigio largo y costoso para recuperarlo.

Comentarios

  1. Dan

    Desde la perspectiva de un vendedor estos argumentos son irrebatibles, ya que para éste, recibir un pago es su panacea
    (aunque para un cliente pagar No es una solución sino solamente un medio de acceso a un servicio que podría ser satisfactorio o fustrante).
    Un hosting barato o gratis, a la larga costará tanto como uno profesional o más caro que “gratis”, porque al ser un servicio, siempre tiene un costo pero en este caso es “incierto”, el cual deberá ser financiado (pagado) por “alguien”, sea en forma directa o indirecta (publicidades, apropiaciones ilícitas incluso hackeos, etc).
    Un hosting profesional tiene costo “conocido” pero No garantiza que los problemas anotados en esta apología, no puedan ocurrir o que siempre sean solucionados (creer eso es iluso).
    La diferencia real es que:
    1. Utilizando un servicio de pago obtenemos una constancia física (el pago) “que sí existe” un vínculo contractual real (donde las letras grandes, pequeñas y el mismo espíritu del acuerdo cuentan), que podríamos hacer valer en las instancias respectivas (por muy lentas y costosas que resulten).
    Mientras que utilizando un servicio gratuito “No existe” un vínculo contractual real sino ficticio porque al ser gratuito, sólo es de “gracia” o favor por tanto, no da derechos exigibles más allá de los propios criterios “modificables” de quien presta ese servicio (y así suele remarcarse en los respectivos acuerdos de afiliación).
    2. Como la publicidad cuenta a favor o en contra de quien presta un servicio, es interés del servicio de hosting profesional tener “buena” publicidad de parte de sus cliente o al menos evitar “la mala”. Es por eso que se esforzará en dar un mejor servicio (pero sólo hasta el límite de su rentabilidad prevista) entonces No perder sus clientes es su prioridad.
    En resúmen,
    lo único que garantiza que un servicio de hosting profesional sea superior a uno gratuito, es que
    el primero brinda su servicio, como un medio para alcanzar el fín que promete
    (para eso debe esforzarse en mantener satisfachos a sus clientes entonces No perderlos es su prioridad)
    y el segundo brinda su servicio, sólo como un medio para alcanzar “otros fínes diferentes” al fín que promete
    (para eso no requiere esforzarse en mantener satisfechos a sus clientes, porque podría alcanzar “esos otros fines” por otros medios, entonces No perderlos No es su prioridad).

    Talvéz a ésta Apología del servicio de hosting profesional, se podría también añadir la perspectiva del cliente usando este razonamiento para que parezca más auténtica y real.
    Un Saludo.

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